T-72B3M sin tripulación: Rusia presenta su tanque teleoperado
Rusia exhibe durante ejercicios Centro-2026 un T-72B3M sin tripulación controlado a distancia con doble cañón automático. Descubre cómo funciona este nuevo vehí...

La revolución del control remoto en vehículos blindados
Durante generaciones, los carros de combate han mantenido una característica fundamental en su diseño: la presencia de una tripulación en su interior. La conducción, identificación de objetivos y manejo del armamento constituyen tareas que tradicionalmente se realizaban desde dentro del blindado. Sin embargo, los sistemas modernos de T-72B3M sin tripulación están transformando este paradigma mediante tecnologías de teleoperación que desplazan estas funciones críticas hacia puestos de mando externos, sin necesidad de rediseñar completamente la plataforma base.
Este cambio tecnológico representa un salto cualitativo en la forma de concebir los vehículos de combate. La innovación no requiere partir de cero, sino que aprovecha estructuras probadas y modificadas estratégicamente. Rusia ha demostrado esta capacidad de adaptación presentando, durante los ejercicios Centro-2026 celebrados en octubre de 2026 en la región de Cheliábinsk, prototipos operacionales de T-72B3M sin tripulación basados en el legendario tanque soviético.
Presentación en Centro-2026: nuevas capacidades ante Putin
Ante la presencia del presidente Vladímir Putin, Uralvagonzavod, fabricante del tanque, exhibió dos configuraciones distintas de estos vehículos teleoperados. La primera utilizaba un módulo de combate estándar de tanque, mientras que la segunda implementaba un diseño tipo BMPT, siglas que identifican vehículos de apoyo de fuego especializados. Ambas configuraciones demostraron capacidades de fuego de cobertura destinadas a respaldar operaciones de unidades de asalto en diferentes escenarios tácticos.
La elección de modernizar el T-72B3M, versión actualizada del veterano tanque, responde a una estrategia pragmática. Este blindado ha servido durante décadas como plataforma fundamental en múltiples ejércitos, lo que significa que su geometría, sistemas mecánicos y capacidades estructurales son conocidos y confiables. Trasladar esta experiencia al campo de la teleoperación permite reducir riesgos de desarrollo mientras se introducen capacidades novedosas.
Transformación del módulo de combate en vehículos sin tripulación
La arquitectura de estos prototipos representa una reconfiguración inteligente de espacios y sistemas. Sobre el chasis del T-72B3M se ha instalado una torre de perfil bajo que prescinde completamente de compartimentos específicos para comandante y artillero. Esta simplificación estructural libera espacio interior que anteriormente estaba comprometido por la tripulación, permitiendo una redistribución más eficiente de componentes críticos como armamento, sistemas de observación y equipos de comunicación.
El diseño integra también una pala frontal, aunque aspectos específicos respecto a sistemas de protección avanzada y sensores de inteligencia no han sido formalmente confirmados en detalles técnicos. La configuración observable sugiere un enfoque en modularidad, donde diferentes versiones podrían albergar distintos tipos de armamento según requisitos operacionales específicos.
Operación remota y sistemas de control distribuido
La pregunta central respecto a vehículos sin operadores a bordo es cómo se controlan. La solución para estos T-72B3M sin tripulación reside en un sistema de mando separado desde el cual operadores especializados dirigen movimientos y gestionan armamento utilizando feeds de video e información sensorial transmitida desde el vehículo. Esta arquitectura distribuida transforma esencialmente el tanque en una extensión remota controlada por personal ubicado en posiciones seguras.
Esta aproximación introduce una dependencia crítica en la calidad de comunicaciones entre el puesto de mando y el vehículo. Las órdenes deben transmitirse sin interrupciones significativas, mientras que simultáneamente las imágenes y datos sensoriales deben retornar en tiempo real. Por este motivo, aunque se clasifiquen como sistemas robóticos, estos vehículos no funcionan como máquinas completamente autónomas, sino como plataformas teleoperadas que requieren intervención y decisión humana constante.
El programa Shturm y sus múltiples configuraciones
Para comprender la génesis de estos vehículos es necesario retroceder hasta los orígenes del programa Shturm. El Ministerio de Defensa ruso contrató desarrollo de prototipos en 2021, concibiendo la iniciativa no como un único modelo de tanque, sino como una familia de vehículos blindados teleoperados con diferentes configuraciones de armamento adaptables a diversas misiones tácticas.
Según fuentes especializadas, las variantes proyectadas incluían opciones con cañones de 125 mm de tubo acortado, sistemas de artillería automática de diversos calibres, y lanzadores de cohetes. La exhibición en Centro-2026 permitió observar algunas de estas variantes materializadas en prototipos funcionales, aunque no necesariamente todas las configuraciones planeadas han completado fase de construcción.
Implicaciones operacionales y futuro de la tecnología
La presentación de estos prototipos refleja la apuesta rusa por reducir exposición de personal en operaciones de combate manteniendo capacidades de fuego efectivo. Los vehículos sin tripulación generan ventajas tácticas evidentes: eliminan riesgos para operadores en posiciones avanzadas, permiten mayor densidad de fuego mediante coordinación centralizada y ofrecen flexibilidad en configuraciones de armamento.
Sin embargo, esta tecnología también presenta desafíos significativos respecto a vulnerabilidades en sistemas de comunicación, dependencia de infraestructuras de mando sofisticadas, y la necesidad de entrenamiento especializado para operadores. La maduración de estos sistemas probablemente determinará su adopción operacional a mayor escala en próximos años, estableciendo nuevos estándares en diseño de vehículos blindados para fuerzas militares globales.
